“LA NOCHE
DE LOS LAPICES”
PARA
LOS QUE DESEEN SABER “LA VERDAD”, DE LA LLAMADA “NOCHE DE LOS LAPICES”
Seguramente a ud. o a sus hijos o nietos le
pasaron mil veces la película, cada uno es dueño de creer lo que quiera pero
permítanme sembrar la duda, nos han mentido en tanto y de a poco se va
descubriendo todo.
Con nombre y apellido
Gustavo Calotti --actualmente radicado en Francia
Claudia Falcone, la mataron, está desaparecida, tenía un arsenal en su casa
Horacio Ungaro, vive, hace poco cobró indemnización
Francisco Muntaner se fue a Suecia, vive actualmente
Daniel Racero, se pegó un tiro sólo.
Emilce Moler vive todavía.
Con nombre y apellido
Gustavo Calotti --actualmente radicado en Francia
Claudia Falcone, la mataron, está desaparecida, tenía un arsenal en su casa
Horacio Ungaro, vive, hace poco cobró indemnización
Francisco Muntaner se fue a Suecia, vive actualmente
Daniel Racero, se pegó un tiro sólo.
Emilce Moler vive todavía.
La noche de los lápices.
La verdad y lo que se oculta. !!!
Publicado 15 sept. 2012 por Julio
Mendoza
Para ilustrar con un
ejemplo paradigmático la corrupción moral que recorre la República Argentina
desde que la progresía, las derechas y las instituciones esenciales del Estado
se rindieron políticamente a la ofensiva mediática de una izquierda decidida a
borrar de la Historia sus crímenes, se podría seleccionar, por su especial
carga de cinismo y manipulación, el caso conocido como “la noche de los
lápices”.
La versión -ridícula e inverosímil- de que un Ejército inmerso en una guerra contraterrorista ejecutara en 1976 a unos adolescentes por reclamar billetes de autobús gratuitos para estudiantes, ocultaba la verdadera causa por la que fueron capturados. Las movilizaciones estudiantiles por el billete gratuito en la ciudad de La Plata, que la leyenda establece como factor detonante, sucedieron ¡un año antes! de la famosa noche. Esta pueril mentira (bastaba consultar las hemerotecas) estaba dirigida a silenciar una verdad que debía manipularse en función de la propaganda política: la militancia de esos adolescentes en Montoneros a través de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES); un “ámbito” de la Juventud Peronista montonera, el frente político de la organización.
Y esta primera aclaración nos sitúa en lo fundamental. Como todo aparato de una organización político-militar, la UES funcionaba simultáneamente en dos niveles: en el político de superficie como grupo estudiantil, y en el militar clandestino como milicias y/o tropas auxiliares del Ejército Montonero. Los milicianos cumplían tareas de recogida de datos para Inteligencia, tales como horarios y trayectos de futuros “objetivos” a eliminar; realizaban acciones de distracción en determinadas operaciones militares cortando rutas con barricadas, escondiendo armas en sus casas, actuando como correos, etc.
Y si era preciso matar, mataban. Como ocurrió en el caso del dirigente sindical peronista Rogelio Coria; y en el del general Cesáreo Cardozo, Jefe de la Policía Federal, asesinado por la miliciana de 17 años, Ana María González.
También el ERP utilizaba a
sus Juventudes Guevaristas como fuentes de reclutamiento (coparon decenas de
colegios para leer proclamas e izar su bandera), y como milicias. Entre sus
muertos en el combate de Monte Chingolo hubo dos adolescentes de las JJ. GG.
Tener en cuenta el factor de la doble militancia es fundamental para cualquier
análisis de las organizaciones terroristas. Es el ABC de sus estructuras.
En cuanto a María Claudia
Falcone, principal protagonista de “la noche de los lápices”, ha quedado
definitivamente acreditado desde 2002 por su hermano, el ex montonero y
actualmente poeta y cineasta Jorge Falcone; que era la Responsable de la UES
del Instituto de Bellas Artes, y que en la casa de su tía abuela donde fue
capturada guardaba un arsenal. Añadiendo, para mayor precisión, que en la
cisterna del cuarto de baño el Grupo de Tareas encontró “varias armas cortas y
algunas pepas (granadas) envueltas en bolsas de plástico”; y que los militantes
de la UES no eran unos “perejiles”, sino que tenían formación política y
militar
Para el testimonio de
Jorge Falcone, ver:
Montoneros soldados de Menem. ¿Soldados de Duhalde?
Autora: Viviana Gorbatto. Editorial Sudamericana. Entrevista.
Montoneros soldados de Menem. ¿Soldados de Duhalde?
Autora: Viviana Gorbatto. Editorial Sudamericana. Entrevista.
Y texto que leyó el 25 de
abril de 2002 en la Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo
(Bonafini) durante la presentación de su libro Memorial de guerra larga en el
marco de actividades de la Feria del Libro.
Pagina Digital
Es de mencionar que a la presentación de su libro asistieron los siguientes ex montoneros: su suegra y Presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto; su madre Nelva Falcone -una fundadora de las “Madres”-; Roberto Baschetti; Félix Pigna; Gabriel Fernández; Bernardo Alberte; Gonzalo Chávez; Eduardo Gurrucharri; Martín García; Juan Carlos Manoukian; Lissy Lettner; y Jorge Omar Lewinger: ex miembro del sector 8 del ELN (fundado por la Inteligencia cubana para extender la lucha armada a todo el Cono Sur si el foco boliviano del Che se consolidaba), y Oficial montonero. Su hermano Arturo Marcos, era Oficial Superior; y miembro de la Conducción Nacional.
Pagina Digital
Es de mencionar que a la presentación de su libro asistieron los siguientes ex montoneros: su suegra y Presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto; su madre Nelva Falcone -una fundadora de las “Madres”-; Roberto Baschetti; Félix Pigna; Gabriel Fernández; Bernardo Alberte; Gonzalo Chávez; Eduardo Gurrucharri; Martín García; Juan Carlos Manoukian; Lissy Lettner; y Jorge Omar Lewinger: ex miembro del sector 8 del ELN (fundado por la Inteligencia cubana para extender la lucha armada a todo el Cono Sur si el foco boliviano del Che se consolidaba), y Oficial montonero. Su hermano Arturo Marcos, era Oficial Superior; y miembro de la Conducción Nacional.
Bien. Pues resulta que la
miliciana montonera Falcone, que guardaba un arsenal en casa y era un cuadro de
las Milicias-UES de La Plata, tiene una calle y varias escuelas a su nombre; y
la fecha de su captura (que llaman secuestro) ha sido institucionalizada por
Ley 10671 (15. 09. 1995) del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires como Día
de los Derechos de los Estudiantes Secundarios. Una broma macabra, si tenemos
en cuenta que durante la guerra revolucionaria los camaradas de la Falcone
asesinaron en esa provincia a decenas de civiles y a 230 policías, es decir, a
funcionarios de ese Estado provincial. Y que La Plata, ciudad capital de la
provincia y sede de su gobierno, fue la más castigada por el terrorismo.
Posteriormente, la
Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sancionó lo mismo para su
territorio mediante Decreto 1109, del 12. 06. 1998; y distintas provincias se
fueron sumando a esta cruzada disponiendo que no sólo sea un día festivo, sino
que los alumnos concurran a los centros escolares para debatir sobre “los
Derechos Humanos en la Constitución Nacional y todo lo que se refiera a la
convivencia democrática”. Valores y Derechos inobjetables de los que no
pudieron beneficiarse los setecientos argentinos asesinados por las
organizaciones terroristas. Estos homenajes se complementan con la consabida
proyección de la película “La Noche de los Lápices”, inauguración de murales y
“aulas María Claudia Falcone”, lecturas de poemas a “los chicos asesinados por
el terrorismo de Estado”, etc.
Todo esto forma parte del
concepto que articula la propaganda marxista argentina desde que perdió su
guerra revolucionaria: justificación y apología del terrorismo de izquierda;
repudio moral y castigo penal para el contraterrorismo de Estado.
El relato mítico de “la
noche de los lápices” fue formalizado en un libro de María Seoane y Héctor Ruiz
Nuñez, quienes, a pesar de las declaraciones de Jorge Falcone, siguen
sosteniendo con disciplina militante el mito intoxicador del boleto. “No eran
temibles, ni enemigos armados, alfabetizaban en barrios pobres”, dice la Seoane
con patológica obcecación, silenciando la doble militancia político-militar a
la que no podía sustraerse ningún activista de la UES. En su boca los jóvenes
milicianos se convierten en boys-scouts, o en alfabetizadores de una Iglesia
evangélica.
Más aún. Aunque parezca
increíble, hace tan solo dos meses, el historiador (!!) Osvaldo Bayer ha
incluido a Pablo Alejandro Díaz entre el grupo de los desaparecidos en 1976
junto con la Falcone; omitiendo que su captura fue legalizada mediante prisión
hasta 1980, y que en 1989 participó en el ataque del ERP-MTP al regimiento de
La Tablada donde fue hecho prisionero. Cabe señalar que entre las personas
detenidas en relación con aquella dantesca carnicería estaba la ya mencionada
Nelva Falcone (Nelva Alicia Méndez de Falcone), madre de María Claudia y Jorge.
Asimismo, un anónimo pero
espabilado cantautor canario llamado Rogelio Botanz, compuso una canción
alegórica y, apuntándose al negocio de la cultura “setentista” bien
subvencionada, en 1996 el cineasta Héctor Olivera llevó la leyenda a la
pantalla.
Jorge Falcone relató en su entrevista con Gorbatto, que después del estreno, él y Pablo Alejandro Díaz -el “desaparecido” de Osvaldo Bayer que ahora vive en La Plata- fueron llevados en andas desde el cine hasta el obelisco, donde, en un improvisado acto, dijo que de “perejiles” luchando por un boleto, ni hablar; que su hermana era una militante montonera radicalmente comprometida. Tras lo cual se produjo un ruidoso silencio. Es de imaginar que desde entonces lo considerarán un “enemigo”.
Tiene suerte. En otros tiempos sus “cumpas” lo hubieran fusilado, como hicieron los exiliados en México con algunos disidentes; o como en Rosario en octubre de 1976, cuando arrojaron desde un octavo piso a tres compañeras que habían desertado.
1.- ANTECEDENTES.
El 1ro de Mayo de 1974,
después de hablar el Presidente Juan Domingo Perón, los montoneros,
son echados a patadas por los verdaderos integrantes del peronismo y los de la
JP, y se van de Plaza de Mayo en medio de un descomunal desorden.
Los montoneros, que ya
habían roto lanzas con Perón y que habían asesinado a Rucci cantaban:
“...fuimos unos b..., votamos una m..., una p... y un c...”, que enfureció a su
destinatario. A su vez los llamo “imberbes, imbéciles” y estos se tuvieron que
ir de la plaza en actitud de rebeldía. Quien no recuerda estos episodios?
Los montoneros se hallaban
divididos y algunos sectores de estudiantes peronistas se sentían traicionados
por Perón.
Entre ellos:
La Juventud Guevarista, La
juventud Socialista, La Federación Juvenil Comunista, la Juventud Franja Morada
de la Coordinadora Radical y el Grupo de Estudiantes Socialistas
Antiimperialistas que respondían a la Unión de Estudiantes Secundarios (U.E.S.)
de la ciudad de La Plata (Del libro la noche de los lápices)
A continuación, dos
párrafos “muy importantes”.-
Estos grupos de
estudiantes secundarios desarrollaban una intensa actividad conspirativa y
violenta que agitaba el ambiente en los colegios secundarios. El estudio no les
interesaba y aprovechaban su condición de estudiantes y de menores de edad para
moverse en un ámbito de gran impunidad.
La bandera y la lucha de
la UES era para conseguir el “boleto estudiantil popular”. Después de una serie
de alternativas, el 16 de septiembre de 1975, el gobierno reglamenta gratis el
BES (boleto estudiantil secundario) requerido por los estudiantes de ese nivel.
Este hecho les quitaba las banderas del BES, quedando en evidencia la falsedad
de la misma. A pesar de haber conseguido su objetivo la actividad
revolucionaria de la UES aumento considerablemente.
Durante el año 1975 y el
primer trimestre de 1976, la subversión, la violencia criminal y el ataque a
las Instituciones habían alcanzado su pico más alto en la ensangrentada guerra
revolucionaria que azotaba la República.
En ese lapso se cometieron
atrocidades imperdonables por parte de los montoneros terroristas y otras
organizaciones: nada menos que 1.385 asesinatos arteros propio de cobardes,
escondidos sin rostros.
Se atacaron 12 unidades
del Ejército, centenares de comisarías, y asaltos a numerosos bancos y armerías
de todo el país, asalto a canteras para obtener explosivos, secuestros
millonarios.
Tres asesinatos cada dos
días, si así como lo está leyendo y como suena muy frio, “ERAN TRES SERES
HUMANOS QUE ASESINABAN CADA DOS DIAS” y una bomba cada cinco horas. La
subversión necesitaba imperiosamente dos cosas: dinero y armas.
La ciudad de La plata era un caos. La economía en camino de la Hiperinflación (devaluación del 3% diario) y en octubre un elevado ajuste tarifario, que no afectaba la conquista estudiantil.
En síntesis:
La UNION DE ESTUDIANTES SECUNDARIOS, creada en épocas de Perón, se reconformo informalmente varios años después y paso a formar parte de la organización terrorista “MONTONEROS”, con miles de atentados con explosivos, crímenes y violaciones, torturas, secuestros, etc. Todos los jóvenes que integraban la UES sabían que formaban parte de esa organización delictiva, dado que satisfacían con su accionar las directivas emanadas por la Conducción Nacional de Montoneros.
2.- DESARROLLO.
Los estudiantes
secundarios en La Plata estaban en la lucha revolucionaria. Entre los 14 y 16
años quedaron comprometidos.
Aprendieron a usar las
armas de guerra, fabricar bombas caseras, organizarse en grupos celulares,
efectuar pintadas nocturnas subversivas , realizar actos relámpago, ejecutar
tareas de inteligencias, transformarse en correos entre células, realizar
reuniones relámpago clandestinas, etc.
La subversión utilizó a
estos estudiantes como “caballo de Troya” para todos estos actos bajo la
bandera del ”boleto estudiantil” y bajo ese pretexto se realizaban
movilizaciones en distintos sectores de la ciudad con diversos grupos
juveniles. Las reuniones eran relámpago, sorpresivas y casi todas terminaban en
la quema de un muñeco que representaba a López Rega.
El libro “La noche de los
lápices” (M. Seoane y HR. Nuñez) es muy ilustrativo
sobre la personalidad, ideología y actividad de los estudiantes que luego
serian mencionados como desaparecidos, creándose ese “slogan”, en un valioso
documento que ratifica y prueba lo expresado.
La subversión se refugiaba
en las facultades y en los colegios secundarios. En algunos actos, en el mes de
agosto de 1976, en los colegios se produjeron algunas pintadas favorables al
E.R.P., (Ejército Revolucionario del Pueblo – Organización Terrorista),
desordenes y violencia. “Todo ello presagiaba una tormenta”.
Esta situación fue
desarrollándose e incrementándose paulatinamente. “La lucha por el boleto
estudiantil” se fue transformando en una lucha de carácter
político-insurreccional, donde los “estudiantes secundarios” entraron a formar
parte activa en el accionar de las organizaciones revolucionarias.
En extrema síntesis, los
subversivos, especialmente los montoneros, en los días previos y posteriores a
lo que después se bautizo con el nombre conocido, mataron a 33 personas,
hirieron a más de 150 y asesinaron a 8 personalidades. Ningún medio de comunicaciones,
periódicos o revistas del país, lo menciona simplemente “por no haber pasado
nada”
Diez años después, salta a
la vista este episodio donde se destaca la desaparición de 6/7 estudiantes
surgidos del relato del libro de Seoane y Nuñez, que mucho tiempo después,
diera lugar a la filmación de la película con el mismo nombre
Esta situación fue
desarrollándose paulatina y progresivamente dando lugar así, al empleo de las
fuerzas legales, que obligo a realizar acciones militares y policiales para
detener este revolucionario accionar.
3- EL LIBRO.
Según el libro, la
justicia no pudo probar nada. El solo testimonio de Pablo Díaz pretendió
probar lo que la justicia (Cámara Federal) no pudo. Aquí vale recordar lo que
dijo Ernesto Sábato, en Bogotá, sobre los desaparecidos :” Se
habían recibido más de 2000 denuncias pero la dificultad estriba en las muy
escasas pruebas y que la mayoría eran solo testimonios”
El libro citado, fue
terminado el 07 de junio1986, 9 años y 10 meses después de los presuntos
hechos, y como se expresara en párrafos anteriores durante el gobierno de
Alfonsín.
Lo allí narrado fue la
base exacta que se tomo para producir la película del mismo título.
4- LA PELICULA.
Cuando ya se había
recompuesto la situación institucional en el país, en el periodo del Dr.
Alfonsín, - década del 80 - , se estructura, se filma y se difunde la película
“La noche de los lápices” sobre el libro de M. Seoane y H. R. Nuñez, utilizando
para ello, la versión de Pablo Díaz, militante activo revolucionario del
E.R.P.,considerado en ese entonces el único sobreviviente de las acciones que
llevaron adelante las Fuerzas Legales.
La película plantea el
“accionar estudiantil” dentro de un contexto exclusivamente gremial, desatado
por un grupo de estudiantes secundarios de la ciudad de La Plata, que por este
simple y burdo requerimiento, se transforma en un episodio donde los jóvenes
son secuestrados , maltratados y asesinados brutalmente, pasando a ser
desaparecidos. Todos ellos excepto uno, Pablo Díaz, quien era uno de los
presuntos desaparecidos, es el que se transforma, diez años después, en el
relator de la película contando una historia que fue reconocida en la Argentina
como la horrorosa “noche de los lápices”.
Obviamente, cualquiera que
haya conocido el desarrollo real de este proceso y que haya visto la película,
además de considerarla una burda mentira, ha reconocido también en el Dr
Alfonsín, uno de los pilares fundamentales de apoyo para su filmación, dando
lugar así a sustentar la teoría de que los militares eran una máquina de matar,
totalmente descontrolados, torturadores y asesinos.
Resulta necesario despejar
la mente, ser desapasionado e imparcial en los juicios y los pensamientos para
comprender como se podría ser capaz de proceder de esa manera, ante un grupo de
estudiantes, que solo reclamaban una tarifa de transporte más económica y
reducida a sus posibilidades, que al fin fue lograda.
La película mencionada no
contesta ninguna pregunta, ni aclara los interrogantes que surgen de su contenido.
Solo nuestra acciones de horror.-
Como no podría ser de otra
manera, con el correr del tiempo y cuando ya se “aquietaron las aguas”, nos
encontramos con una serie de información que desnuda los trágicos y mentirosos
comentarios.
5- LA “SORPRESA” - PAGINA
12.
Después de haber pasado
una década, un diario de ideas izquierdistas “glorifica la actividad de los
terroristas del pasado” , a través de la publicación de un reportaje realizado
a EMILCE MOLER.
QUIEN ES ESTA MUJER?, se
preguntaron todos. Es otra de los sobrevivientes de esa “fatídica noche de los
lápices”... y ella cuenta la otra historia : CUENTA LA VERDAD.
Según Pagina 12, -
periódico al cual hice referencia - en un artículo del 15 de septiembre de
1998, expresa:
“La noche de los lápices
se transformo en el estandarte de la dictadura militar, contra los
estudiantes”.
“EMILCE MOLER, tiene 39
años, tres hijos y vive en Mar del Plata desde que los militares la obligaron a
dejar La Plata. Allí fue capturada por ser una activa militante montonera. Sobrevivió
para contarlo y no arrepentirse de su pasado.”
O sea que PABLO DIAZ no
fue el único sobreviviente.
A esta altura del escrito, ya tenemos dos desaparecidos-aparecidos, Parece que los medios de prensa de ese entonces, o lo ignoraron o no lo quisieron dar a conocer.
¿Te sorprende?
EMILSE fue capturada en la madrugada del 17 de septiembre de 1976, tenía 17 años y militaba activamente en la UNION DE ESTUDIANTES SECUNDARIOS (UES), agrupación de tendencia peronista. Ella y “GUSTAVO CALOTTI” QUE TAMBIEN VIVE -y ya son tres los aparecidos - y que está radicado en Francia, conjuntamente con otra joven radicada en La Plata -y van cuatro los aparecidos - son hasta ese momento, los sobrevivientes de esa llamada “la noche de los lápices”
Decía EMILCE MOLER:
“Teníamos un proyecto
político, en relación con los desaparecidos de los secundarios de La Plata. No
fue exclusivamente la lucha por el boleto, eso era un objetivo superfluo que
fue utilizado buscando reivindicar la militancia”.
¿Porque su nombre no se
asocia con la noche de los lápices?
“Pase algo más de un año y
medio en Devoto hasta que me dieron la libertad vigilada y me dijeron que me
vaya de La Plata, debía ser muy peligrosa. Con mi familia decidimos irnos a Mar
del Plata.
La Noche de los Lápices se
asocia con el boleto estudiantil, pero Ud. habla de una lucha política más
amplia-
“No creo que a mí me
detuvieran por el boleto. La lucha fue en el año 75, además no secuestraron a
miles de estudiantes que participaban en ella. Detuvieron a un grupo que participaba
en una agrupación política. Todos los chicos que están desaparecidos
pertenecían a la UES, es decir que había a un proyecto político al fin”
Es indudable que esta
información desnuda todos los argumentos de Pablo Díaz, quien se creyó el único
sobreviviente de aquellos estudiantes comprometidos.
Frente a esta situación,
no cabe ninguna duda de las mentiras que pregona la película sobre los métodos
empleados contra esos jóvenes estudiantes terroristas.
Con este comentario
termina la información de Pagina 12.
6- MÁS INFORMACION.
Clarín:
Según Clarín, en la
Escuela Superior de Comercio “Carlos Pellegrini”, el 18 de septiembre de 1999,
se rindió homenaje a ”sus 36 ex alumnos desaparecidos entre el 76 / 78 y se
descubrió una placa por el aniversario de la noche de los lápices, donde de
siete estudiantes secuestrados, había aparecido uno solo: Pablo Díaz. Cabe
destacar que hasta ese momento no se había dado a conocer la aparición de los
otros.
El discurso más emotivo
fue el de José Luis Calvo, ex militante de la Unión de Estudiantes
Secundarios del Pellegrini quien hablo de los que fueron sus compañeros.” Los
familiares lo escuchaban sentados, en sillas colocadas en hileras, donde
también estaban las Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora y las Abuelas, conjuntamente
con más de 1000 personas que desbordaban el patio del colegio”
Posteriormente hablo H.
De Bonafini, lanzando un controvertido discurso en contra del sistema
democrático y de las Instituciones del Estado. Ante decenas de adolescentes,
insto a los jóvenes...” a rebelarse contra la autoridad y echar por tierra los
Poderes Legislativo y Judicial en todos los niveles” (La Nación 18 de
septiembre 1999)
Pero como si esto no fuera
suficiente, aparece un documento generando una nueva sorpresa para completar el
cuadro general de los hechos...
En la Escuela Media Nro7
de Palermo - Ciudad de Bs.As. , en un acto que se llevo a cabo en la “Sala B”
de Centro Cultural General San Martin, bajo el lema “LOS LAPICES ESCRIBEN
MEMORIA Y JUSTICIA”, dicha sala ha pasado a llamarse MARIA CLAUDIA FALCONE en
homenaje a la terrorista de la Juventud Guevarista INMORTALIZADA EN LA PELICULA
“La Noche de los Lápices”. Durante ese acto el Secretario de Educación de esta
Ciudad destaco que, “no puede haber una política educativa sin la política de
la memoria”.
Relacionado con esta
“joven idealista”, es necesario destacar lo expresado por su hermano en el
libro de Viviana Gorbatto “Montoneros, soldados de Menen.
Soldados de Duhalde”?.
DICE:
- “MI hermana no era una
chica ingenua que peleaba` por el boleto estudiantil. Ella era toda una
militante convencida”
- “Ni mi hermana ni yo
militábamos por moda. - Nuestra casa fue una escuela de lucha”.
- “ Tu hermana y vos eran
montoneros convencidos?” “SI. Nadie nos uso ni nadie nos pago.- No fuimos
perejiles como dice la película de Héctor Olivera”.
-“En el departamento donde
cayó mi hermana se guardaba el arsenal de la UES de La Plata”
- "Mi hermana no cayó
por el boleto secundario, sino por una patria justa libre y soberana”.
- “La gente que tenia la
conducción de un colegio secundario no se chupaba el dedo. Tenía practica
política y militar”
NOTA:
LA FALSA HISTORIA DE “ LA
NOCHE DE LOS LAPICES”
Es indudable, después de
todos estos antecedente que “los chicos capturados” no eran “chicos inocentes”,
sino miembros encuadrados dentro de la organización terrorista, tan terroristas
como la que voló la Amia y la Embajada de Israel, entre otros episodios.
No caben dudas de que los
que desaparecieron - que son muy pocos - y los que luego aparecieron son parte
del horror que ensangrentó al país.
Los estudiantes
secundarios de La Plata fueron solo una pieza de esa máquina que ataco a la
República en sus Instituciones y a toda la sociedad en general.
Esta verdad permite
extender el análisis sobre la casi totalidad de los presuntos desaparecidos del
“NUNCA MAS”, considerándolos como terroristas, caídos en el combate,
autoexiliados, muertos y ejecutados por sus propias organizaciones y suicidados
por la ingestión de la “pastilla salvadora de cianuro”.
No cabe dudas de que la
sociedad fue nuevamente engañada y lo sigue aun a través de la acción
psicológica y la predica destructiva contra las FF. AA. las de Seguridad y
Policiales.
Vale aquí, como corolario
de esta historia lo que expresa “Carta Política”, cuando dice:
”La verdad es que la
memoria de esos jóvenes terroristas, caídos por ideales equivocados, es más
respetada por sus ex contrincantes, que han dicho la verdad, que por los
ideólogos que condujeron a esa barbarie, ideólogos que ahora usan su recurso
para agitar un odio estéril”.

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